La Resistencia Iraquí Retrasa un Gran Ataque Contra Arabia Saudí

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La Resistencia Islámica en Irak (IRI) anunció el 7 de agosto que había "retrasado" un ataque de represalia planeado contra Arabia Saudí, al tiempo que insistía en que el retraso no alteraría su determinación de responder al reciente ataque saudí-estadounidense contra Irak.

En un comunicado, la IRI, un grupo paraguas de facciones armadas iraquíes respaldadas por Irán, afirmó que retrasó el ataque previsto para más tarde ese día tras recibir una solicitud del destacado líder chií Hadi al-Ameri y en apoyo de las posiciones adoptadas por varios líderes políticos iraquíes.

El grupo subrayó que la decisión es retrasar el ataque en lugar de cancelarlo, declarando que "la sangre de los mártires nunca será una mercancía para ser negociada en el mercado de los cálculos políticos".

"El enemigo estadounidense y sus aliados deben saber que la soberanía no se restaura con declaraciones débiles y cautelosas, sino que se revive con los puños de los leales", advirtió.

La IRI instó además a las figuras políticas iraquíes "cuyas posiciones y poder les han distraído de defender la sangre de los mártires y la soberanía violada del país" a reconsiderar su postura y "volver al camino correcto".

El anuncio se produjo horas después de que al-Ameri, jefe de la Organización Badr, pidiera públicamente a la IRI que pospusiera "cualquier respuesta" al reciente ataque saudí-estadounidense.

"Hago un llamamiento a mis hijos y hermanos de la Resistencia Islámica en Irak para que pospongan cualquier respuesta al ataque estadounidense-saudí que tuvo como objetivo Irak, y soporten estas heridas con paciencia, por el bien del interés superior de Irak", dijo Al-Ameri en un mensaje de vídeo.

El líder subrayó en el mensaje que "los derechos de los mártires y heridos se perseguirán por medios diplomáticos".

El ataque estadounidense-saudí tuvo como objetivo varias posiciones de las Fuerzas de Movilización Popular en Bagdad y otras cinco provincias la semana pasada, cobrándose la vida de al menos 20 personas, entre ellas cinco asesores del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán.

Apenas un día antes, Reuters informó que Arabia Saudí espera ataques inminentes y coordinados desde el norte y el sur por parte de facciones armadas iraquíes y los hutíes de Yemen bajo la supervisión del CGRI.

Un alto funcionario saudí declaró a la agencia de noticias que informes de inteligencia de Arabia Saudí, Estados Unidos y otros países de la región indicaban que podrían ser atacados objetivos civiles y económicos, incluidas infraestructuras energéticas, puertos y aeropuertos. El reino también había observado el traslado de drones y misiles, lo que sugería operaciones coordinadas desde ambas direcciones, añadió el funcionario.

La decisión de la IRI de retrasar el ataque de represalia indica que hay serios esfuerzos por desescalar. Aun así, la situación aún no ha terminado. Como el propio grupo ha señalado, la operación solo se ha retrasado. Cualquier movimiento poco calculado por parte de Arabia Saudí, incluso contra los hutíes en Yemen, podría provocar a las facciones armadas en Irak.