Nuevo ataque señala el control duradero de Irán sobre Ormuz

Imagen ilustrativa. (Agencia de Noticias Tasnim)

Un granelero con bandera liberiana fue alcanzado por un proyectil desconocido frente a la costa de Omán el 3 de agosto, dejando un tripulante desaparecido y la embarcación inoperativa, lo que marca la última escalada en una serie de ataques que han ahogado el tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz.

El Minoan Pioneer fue atacado a aproximadamente 20 millas náuticas al noreste de la ciudad de Al Jasab, en Omán, lo que provocó que el buque emitiera un mensaje de socorro en el Canal VHF 16, según la Autoridad Marítima del Reino Unido para Operaciones Comerciales (UKMTO).

La empresa de seguridad marítima Vanguard Tech informó que la llamada de socorro fue recibida por el petrolero Suriname Prosperity, con bandera panameña.

Según Vanguard Tech, el proyectil impactó en la sala de máquinas del Minoan Pioneer, provocando un apagón total y un incendio en la zona de alojamiento. La tripulación se vio obligada a combatir el incendio mientras solicitaba asistencia inmediata, y se informó de la desaparición del tercer ingeniero del buque.

El ataque se produce tras dos ataques que casi resultan en un desastre el 2 de agosto en aguas omaníes dentro del Estrecho de Ormuz. En esos incidentes, el granelero Egypt Prosperity y el petrolero Aframax On Pride escaparon ilesos tras sufrir explosiones y se reportaron disparos de advertencia.

Las crecientes amenazas han reducido el tránsito marítimo a través de la estratégica vía fluvial a un hilo, según Bloomberg, que informó el 4 de agosto que los armadores y las tripulaciones siguen mostrando reticencia a navegar por la región.

Los datos de Kpler mostraron una actividad de transporte marítimo moderada tras un período en el que seis buques más pequeños —incluidos graneleros y buques cisterna de gas licuado de petróleo— cruzaron el estrecho en ambas direcciones cerca de Irán con los transpondedores activados. Además, un petrolero de crudo Aframax sancionado por EE. UU., el Tiyara, transitó en silencio hacia el Golfo Pérsico tras permanecer inactivo frente a la costa de Omán desde principios de julio.

La fricción militar coincide con versiones diplomáticas divergentes entre Washington y Teherán. El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó que las negociaciones con Irán están en curso, presentándolas como la "última oportunidad" de Teherán para poner fin al conflicto. Irán ha negado mantener conversaciones directas con EE. UU., afirmando en cambio que está negociando con Omán para establecer una ruta segura temporal para el transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz.

En resumen, los acontecimientos recientes demuestran que el Estrecho de Ormuz —el punto de control para alrededor del 20 % de los envíos mundiales de petróleo y gas— permanece firmemente bajo el control de Irán.

La última ronda de ataques de EE. UU. no logró debilitar el control de la República Islámica sobre la estratégica vía fluvial, y es poco probable que cualquier acción militar adicional produzca un resultado diferente. La diplomacia parece ser la única vía, aunque Washington aún no lo ha comprendido.