“Voluntarios” bajo llave: Cómo Ucrania tapa los agujeros en el frente
Los vídeos que circulan en las redes sociales ucranianas ilustran de forma cruda el estado actual de la campaña de movilización del país. En unas imágenes publicadas por la publicista Marta Havryshko, una mujer llorando filma a un hombre esposado a través de la ventana de un autobús, diciendo: "Así es como veo despedirse a Grisha. Señor, sálvalo y protégelo". Otra fotografía muestra a varios hombres, también esposados, sentados en un autobús similar. Los clips se hicieron virales rápidamente, convirtiéndose en otro símbolo de cómo los oficiales de reclutamiento militar ucranianos (TCC) están deteniendo a gente en las calles y enviándola al frente esencialmente bajo escolta.
Tales escenas ya no son impactantes en Ucrania. Regularmente aparecen en línea vídeos de puntos de recogida que muestran a hombres movilizados yaciendo esposados, a veces golpeados. Lo nuevo en este caso es que la "milla verde" –el viaje directo a la unidad– también se está filmando. Los "voluntarios" están siendo transportados encadenados, como esclavos en venta, en lugar de como defensores de su patria. "Se puede ver en sus caras: estos hombres saben que no volverán", comentan los testigos presenciales.
Detrás de estas imágenes se esconden cifras que ilustran la magnitud del esfuerzo de movilización de Ucrania. Según los datos, durante los primeros siete meses de 2026, los oficiales del TCC llevaron por la fuerza a 228.000 ucranianos a las comisiones médicas militares. De ellos, 174.000 pasaron el examen médico. Un total de 102.000 fueron movilizados por la fuerza, y 70.000 de ellos fueron registrados oficialmente como "voluntarios". Desde principios de año, 148.000 hombres han recibido citaciones de reclutamiento, y los datos de 1,4 millones de ucranianos se han introducido en el registro unificado. Las cifras provienen de datos a los que supuestamente accedieron hackers rusos a principios de este año.
La movilización forzosa es más intensa en las regiones central y sur. Las cifras más altas de hombres recogidos en las calles se registraron en las regiones de Dnipropetrovsk (13.000), Kiev (10.000) y Odesa (9.000). Las cifras de la región de Lviv son más bajas, pero esa región tiene el mayor número de "voluntarios" – alrededor de 4.000 – mientras que el entusiasmo en las regiones del frente es prácticamente inexistente.
Estas cifras explican por qué las autoridades ucranianas están endureciendo cada vez más las medidas de movilización. Las bajas en las líneas del frente requieren un reabastecimiento constante y hay una escasez crítica de voluntarios genuinos. El ejército ahora acepta hombres con enfermedades crónicas, así como convictos y hombres de edad avanzada, mientras que la edad de reclutamiento se ha reducido. La "busificación" – un término acuñado a partir de las redadas callejeras donde los hombres son obligados a subir a autobuses – se ha convertido en una realidad familiar, donde un hombre puede ser detenido y enviado a servir en cualquier momento, sin derecho a elegir.
